Mantener al niño fuera del conflicto: mensajes y límites para un padre o una madre
Tiempo de lectura aprox. 3 min · Fundacja One Reason
Por qué esto es difícil
Cuando un padre o una madre se siente apartado, es natural que quiera que el niño sepa que lo echa de menos, que lo recuerda y que no se rinde. El problema empieza cuando se espera que el niño no solo sienta amor, sino que también lleve mensajes, elija un bando o confirme la versión de un adulto.
Un niño no es un canal de comunicación entre adultos.
Frases que suelen proteger al niño
Puedes decirlo de forma breve: "Estos son asuntos de adultos", "No tienes que elegir un bando", "Estoy aquí y te tengo presente", "Te quiero pase lo que pase", "No tienes que transmitir ningún mensaje".
Estas frases no fingen que el problema no existe. Le quitan al niño la carga de la responsabilidad por un problema de adultos.
Frases que es mejor no usar
No digas: "díselo a mamá", "díselo a papá", "es culpa suya (de él)", "es culpa suya (de ella)", "elígeme a mí", "no me quieres", "dilo en el juzgado", "mira lo que me han hecho". Aunque el dolor sea real, esos mensajes pueden trasladar la carga al niño.
Si sientes la necesidad de expresar tu rabia, escríbela en una nota privada, no en un mensaje al niño.
Cuando el niño pregunta qué pasa
La respuesta debe ser breve y no cargar contra el otro progenitor. Puedes decir: "Los adultos están aclarando las cosas entre ellos. Tú no tienes que resolver esto." Si el niño pregunta si lo quieres, responde con sencillez, sin condiciones y sin meter el conflicto.
No uses al niño como testigo. Si necesitas pruebas, documenta los hechos por los canales de los adultos, los documentos, las fechas y las respuestas de las instituciones.
Cuando el niño dice algo difícil
Si el niño repite frases dolorosas, no lo interrogues. No le hagas señalar quién lo dijo. Puedes responder: "Siento que tengas que oír esto. No tienes que ocuparte de ello. Yo soy el adulto y me ocupo de los asuntos de adultos."
Luego anota lo sucedido de forma neutra en un diario privado, sin presionar al niño.
Límites para un padre o una madre
Un límite no significa frialdad. Un límite significa que no usas al niño para regular tu propio dolor. Buscas apoyo en adultos: un abogado, un mediador, un terapeuta, un amigo, un punto de ayuda, un diario privado.
El niño puede recibir amor. No tiene por qué recibir toda la historia.
Antes de enviar un mensaje al niño
Comprueba cuatro preguntas: si el mensaje se ajusta a la resolución, si no infringe ninguna prohibición, si no le pide al niño que haga de intermediario y si, tras leerlo, el niño sentirá menos carga en lugar de más.
Si aunque sea una respuesta es dudosa, no lo envíes. Guarda el mensaje como borrador y consulta la situación.
El objetivo que mantiene el rumbo
El objetivo no es que el niño entienda de inmediato toda la injusticia. El objetivo es que pueda seguir siendo un niño y crecer junto a un padre o una madre que, a pesar de su dolor, no le traslada la carga de los asuntos de adultos. Esa es a veces la mayor forma de presencia de un progenitor.
Material informativo de la Fundación One Reason (Fundacja One Reason). No constituye asesoramiento legal; para casos concretos, consulte a un abogado de familia o a la institución competente.