Tu hijo después del régimen de visitas: qué decir y qué no añadirle

Tiempo de lectura aprox. 2 min · Fundacja One Reason

La visita no es un interrogatorio

Después de una conversación o un encuentro puede que quieras enterarte de todo de golpe. Sin embargo, tu hijo quizá necesite normalidad, no preguntas sobre los adultos. La visita debe construir seguridad, no recoger información.

Buenas frases

Puedes decir:

  • «Me alegro de haber podido verte.»
  • «No tienes que contar cosas de mayores.»
  • «Podemos hablar de tu día.»
  • «Estoy aquí y me acuerdo de ti.»
  • «No tienes que elegir un bando.»

Frases que es mejor no usar

Evita:

  • «¿Qué dice mamá/papá?»
  • «¿Por qué no llamaste?»
  • «¿Alguien te lo prohíbe?»
  • «Di en el juzgado cómo es de verdad.»
  • «¿Ves quién se esfuerza más?»

Frases así pueden trasladar al niño el peso del asunto de los adultos.

Cuando el niño dice por sí mismo algo difícil

No insistas a la fuerza. Responde con calma, anota una nota neutra después de la visita y plantéate consultar con un especialista si la información tiene que ver con la seguridad, la salud o la violencia. No le prometas al niño que guardarás en secreto algo que requiere protección.

Cómo cerrar la visita

Después de la visita el niño necesita previsibilidad. En lugar de preguntar por el conflicto, nombra algo sencillo: «Qué bien que hayamos hablado», «Ahora vuelve tranquilo a tus cosas», «La próxima vez podemos hablar de cómo estás tú». Esto le indica al niño que no tiene que rendir cuentas a un adulto después del encuentro.

Si la visita fue corta o difícil, no le añadas al niño un sentimiento de culpa. Evita frases como: «Tienes tan poco tiempo para mí», «Ya ves lo que me hacen», «Tienes que ayudarme». Un padre o una madre puede sufrir, pero el niño no debería convertirse en el regulador de las emociones de un adulto.

Cuando el niño calla

El silencio del niño no tiene por qué significar rechazo. Puede significar tensión, cansancio, lealtad hacia ambos progenitores o simplemente falta de palabras. Lo más seguro es responder con presencia y sin presión: «No tienes que hablar ahora. Me alegro de que estés aquí». Una frase así le deja espacio al niño y no fuerza la elección de un bando.

Después de la visita, describe lo ocurrido de forma concreta

Anota la fecha, la hora, el canal, el desarrollo general y un posible siguiente paso. No anotes las palabras privadas del niño sin necesidad. Un diario sirve para ordenar los hechos, no para convertir al niño en una fuente de pruebas.

Material informativo de la Fundación One Reason (Fundacja One Reason). No constituye asesoramiento legal; para casos concretos, consulte a un abogado de familia o a la institución competente.

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